domingo, 12 de julio de 2009

Fuego

Me arden las entrañas cada vez que pienso en el cariño especial que nunca recibí de quien debía...
Me arde el corazón si pienso en el pasado...
Me arden los pulmones si respiro nubes oníricas...
Me arden los ojos al ver tanta malicia en tus gestos...
Me arde el cuerpo entero sólo de pensar que ya no estás ahí...

Y aún así, cada minuto de mi existencia, recuerdo que cuando tomé el elixir de la eterna vida nunca pensé que tú no serías inmortal...

Te quiero...

Siro Taiyou
12/7/2009
Paranoyas sin sentido de una bochornosa noche veraniega...

miércoles, 17 de junio de 2009

Las personas que visten de negro son las que más necesitan tu apoyo y comprensión...

¿A quién diablos se le ocurrió semejante memez? Me considero una persona abierta y habladora, sobretodo con aquellos que son de mi agrado. Aún así, no reservo mis sonrisas sólo para éstos y no me importa entablar conversación con aquellos que, de alguna forma, se acercan a mí, para lo que sea.

Está el típico desquiciante de que los que solemos vestir con tonalidades oscuras o grises somos gente depresiva y con tendencias psicóticas o suicidas. ¿Se puede saber en qué mundo vivimos, en que el color de la ropa habla por sí solo? No quiero parecer exagerado, pero me parece tan estúpido juzgar a alguien por cómo viste que por el color de su piel o su sexualidad. Es algo tan tremendamente estúpido que no tiene descripción.

¿Que a qué viene todo esto? Hoy he ido al trabajo como cada día, y curiosamente, con una camisa negra. el resto de mi ropa era tejana, y calzaba unos zapatos marrones. ¿Por qué entonces sólo se ve la puñetera camisa negra? El típico tocapelotas de turno tiene que hacer la gracia, y decir: "Ea, ea, aquí llega la alegría de la empresa, con su cara de amargura y su camisa negra". Pero claro, ¿quién pone en su sitio a su jefe cuando el trabajo está como está?

El día que me despidan... que se agarre a la silla.

Un saludo,

Siro Taiyou
17/06/2009
Escrito en una madrugada un tanto fría, curioso, pues este verano se avecina muy, muy caluroso...

jueves, 23 de abril de 2009

Luna

¿Por qué se me hace tan difícil tragar saliva cuando no veo la Luna? ¿Por qué me siento desnudo al no sentir en mi piel la azulada luz de mi adorada Luna? ¿Por qué, una vez más, me siento solo y hundido sin mi amor, la Luna? ¿Por qué?

Imperfecto soñar

No hay nada tan complejo como el mundo onírico. Nada tan bello como soñar que eres o serás lo que siempre has deseado. Y en mi caso, compartir ese futuro con la Luna. Mi Luna, la que siempre me acompaña y me baña con su fulgor. La que siempre seca mis lágrimas. La que a veces tiene un mordisco para saciar mi hambre. Mi Luna, la Luna que siempre miro sin cesar en las noches que se viste de blanco como si de una preciosa novia se tratara, con esa mística luz reflejada en cada uno de sus rincones. Con esa sensación especial que transmite cada vez que derramo mis frustraciones en la arena. ¿Por qué ahora que las cosas se complican te vas, amada Luna? ¿Por qué, justo ahora que es cuando más te necesito, no estás, Luna? ¿Porqué?
Sé que escribir según qué cosas puede parecer aburrido o una frikada de cojones. También soy consciente de lo mucho que me queda por aprender y de los errores que he cometido y estoy seguro que cometeré. Pero también estoy seguro de que tengo todo el tiempo del mundo para ser mejor. Que nunca os abandone la Luna. No la asustéis como hice yo. No le gritéis. Acunadla contra vuestro pecho y susurradle canciones de colores. Dadle caricias de diferentes sabores. Dadle el amor que yo no le supe dar. No dejéis que la Luna deje vuestras vidas.

Siro Taiyou
23.4.2009
Escrito en una noche ácida de negruzcos matices… (Aunque conste escrito a las cuatro la tarde)